Luego de más de una década de búsqueda, estudio y profundización en los caminos espirituales de Oriente, me formé principalmente en Advaita Vedānta y Shaivismo no dual de Cachemira, y actualmente continúo ampliando mi conocimiento a través del estudio de la Cábala.
En mi opinión, la espiritualidad y el conocimiento deben ir de la mano, ya que se nutren mutuamente. El conocimiento, junto con la facultad de razonar adecuadamente, fortalece la dimensión espiritual de un ser humano, no la debilita.
Mi misión es acompañar a las personas en el reconocimiento de su verdadera naturaleza, ayudándolas no solo a descubrir su identidad como la Conciencia Absoluta -Dios-, sino también a estabilizar ese reconocimiento y expresarlo de manera cada vez más plena en sus vidas y en la manifestación.